El ser vivo es inestable, es la superación misma. El tener la capacidad de observar y clasificar como mejor o peor es lo que nos permite también poder tener ambición de superación. Todo lo hecho o dicho, tiene cierto interés personal, una visión a futuro. Y también todo busca esa elevación, esa superación personal.
¿Entonces a que podemos llamar involución?. A mi entender la involución no es una posibilidad, nada corre para atras, pues como ya he dicho, todos tienden hacia un bien mayor. La involución esta determinada por un detenimiento, estancamiento. En algún momento, la ambición de superación se ve interrumpida, si bien porque no ambicionamos la situación que nosotros creemos superior a la nuestra, o porque como dije anteriormente, creemos estar en una situación óptima para nuestro estado anímico y mental. Entonces la involución no debe estar relacionada con un retroceso, si no mas bien, con un conformismo o un rechazo hacia lo visto como superior.
¿Y que es lo superior?. Si pensamos en algo divino por un instante, nos daremos cuenta de que no podemos definirlo por completo, y que cada intento de definirlo o describirlo sera insuficiente. Asi considero que lo divino, es algo inalcanzable, y por ello indescriptible. Es inalcanzable tanto mental como físicamente, por estar fuera del foco de la razón. Nosotros mismos estamos limitados, o mas bien nuestra mente, por estos conceptos. Pero si nosotros somos los que creamos los mismos, ¿Cómo es que no podemos definirlos?. Entonces, quiere decir que el ser vivo, crea cosas imaginarias o fuera de su propio alcanze, o que a las cosas que cree tenerlas tan lejos, las adopta como un determinado nivel superior o inferior a si mismo, y les aplica un nombre y una personalidad de poder, indestructible e inalcanzable, además de inimaginable. Asi mismo, estas cosas, creadas por el ser vivo, deben de por si, ser menores a el, ser inferiores, pues para describir algo, se lo debe sentir de algun modo o dicho con mejores palabras, percibir. Entonces, ¿nosotros somos un concepto superior a algo divino?. Creo que no, que simplemente lo divino es una justificación. Como tal, no existe. Sólo existe en nuestro mundo de percepción cuando somos capaces de sentirlo o de sentir su significado. Fue creado justamente para darle sentido a ciertas cosas que hasta el momento se creian inexplicables. Es lo ideal, pues algo que no se puede probar, es una justificación perfecta para algo que necesita una explicación, un sentido.
Bien, ya especificado el lugar en el que se tiene a los conceptos divinos, podemos seguir buscando lo que creemos superior. Primero que nada, ¿En que lugar ubicamos a la superación?, ¿En el del bien, o del mal?. Si tendemos hacia nuestro bien propio, y constantemente estamos superandonos, significa que el poder de superación esta corrupto cuando hacemos algun mal para obtener bien propio. Si bien estamos superandonos, estamos estancando a otros en su lugar, estamos decepcionando a su ambición. A mi entender el instinto de superación no es bueno ni malo, pues es similar a la ambición misma, o mas bien, un tipo de ambición. Entonces podemos llamarlo De equilibrio. ¿Porque es un instinto de equilibrio?, porque la ambición tambien lo es, es algo "inestable" que equilibra al ser vivo interiormente, o sea, a su inestabilidad. Es lo que nos hace oscilar entre limites, estar equilibrado, y no tender hacia una imperfección ni hacia una perfección absoluta (los cuales serian los limites), si no que mas bien, hacia una perfección propia, que se eleva junto con sus límites al elevar o aplicar nuestro instinto en la vida diaria, o a un estancamiento creado por llegar a cierto nivel de perfección propia.
De todos modos, aun no hemos definido que es lo superior. Hemos dicho que el instinto de superación es algo que equilibra al ser interior inestable. Entonces, podemos deducir que lo superior, es ese limite que se eleva junto a nuestro instinto cada vez que tendemos hacia nuestra propia perfección. Entonces, lo superior no existe. Es solo un concepto que delimita nuestra visión de lo perfecto e imperfecto. Y al ser estos tambien límites, son inalcanzables por ser inexistentes. La superación propia llega a su máximo punto cuando nosotros llegamos a ver un estado óptimo e insuperable, cuando creamos un límite propio e interior, el cual es el estado en que no hay necesidad de seguir elevandose, o sea, en el cual nos estancamos por cuenta propia. De allí que se deduce, que cada límite es inalcanzable, y que sólo el límite propio es indestructible.
martes, 7 de septiembre de 2010
2º. La lógica de la Superación (o de lo Insuperable) - 2.
martes, 24 de agosto de 2010
1º. La lógica de la Superación (o de lo Insuperable) - 1.
Cada limite es inalcanzable. Todo suma, se eleva, evoluciona, y aquello que creemos que involuciona realmente ha quedado estancado en una misma posición sin saber como continuar elevándose y habiendo perdido el sentido de lo que hacia. Quizás podríamos decir que nos acercamos cada vez mas hacia un límite superior, y quizás esto puede ser cierto si consideramos el hecho de que el ser vivo tiende hacia un beneficio mayor, es decir, tiende hacia lo que cree mejor para si mismo y su entorno. Pero realmente el estar siempre oscilando entre ambos limites, el superior y el inferior, es lo que me hace pensar hoy en el hecho de que el limite inferior también se eleva junto con nosotros. Es decir, mientras más alto volamos, más alto querremos llegar, y a la vez, el suelo estará cada vez mas arriba para nosotros. Cuando creemos que el estado en que nos encontramos es un estado de perfección, solo estamos elevando el concepto cada vez más, estamos basandonos en la creencia de que hay una perfección a la cual llegar, a la cual acercarse. Pero la verdad es que mas allá de que nuestras condiciones son óptimas, la perfección que nos imaginamos es aun mas elevada. Siempre nuestra imaginación nos mostrara algo mejor y algo peor, tal vez para incitarnos a seguir elevándonos.
¿Pero, como es posible que imaginemos algo que no conocemos sin estar experimentándolo ya?. Esto sucede porque cuando expresamos algún concepto, lo hacemos comparándolo con algo. Es decir, cuando imaginamos algo mas perfecto que aquello que sentimos, no lo hacemos sintiéndolo también, si no que aplicando como ejemplo, algo que nosotros consideremos lo mas perfecto que conocemos hasta el momento, como lo es Dios para una gran mayoría. Una vez que se encuentra algo de mayor perfección, o algo que logramos experimentar y que hace que podamos sentirnos en un mas elevado estado, entonces tendemos a valorizar en mayor medida esto ultimo, pues es algo que si se nos hace presente y que podemos sentir con mas claridad aun, que lo que sentimos por una entidad sobrenatural, que no conocemos mas que por afirmaciones ajenas. Al elevar nuestro concepto de perfección absoluta, nuestro estado de perfección propia también sufre un cambio, y así todo lo que conlleva, incluido el limite contrario, aquel que expresa todo lo opuesto a la perfección absoluta.
El vivir en una constante oscilación entre limites, no nos dice que involucionamos a veces cuando tendemos hacia el limite imperfecto. Nos dice que no estamos en condiciones de seguir elevando el concepto de perfección que poseemos, y por ellos nos hemos quedado en un estado que nos parece óptimo, pero que por supuesto, no se conserva así durante mucho tiempo. Generalmente tienden a suceder hechos que nos empujan hacia el lado contrario al que nosotros nos inclinamos, por lo cual, mientras mas buscamos una nueva perfección, mas problemas tendremos para encontrarla, y aun mas para conservarla. Entonces, en un estado óptimo, algo desequilibra el estado mismo, y nos hace inclinarnos mas hacia adelante, y tener mas inconvenientes para llegar. Por supuesto que estos desequilibrios que se presentan, pueden ser de dos tipos. Primero que nada, pueden ser hechos desafortunados que nos hagan repensar nuestra posición y logren que deseemos un mejor estado, uno mas feliz y conveniente. Segundo, como ya dijimos, pueden ser hechos o cosas que nos parecen tan perfectas y alcanzables que no resistimos cierta tentación a perseguirlas, puesto que, el hombre tiende a buscar su propia perfección, experimentando cierto sentimiento de superación constante...
¿Pero, como es posible que imaginemos algo que no conocemos sin estar experimentándolo ya?. Esto sucede porque cuando expresamos algún concepto, lo hacemos comparándolo con algo. Es decir, cuando imaginamos algo mas perfecto que aquello que sentimos, no lo hacemos sintiéndolo también, si no que aplicando como ejemplo, algo que nosotros consideremos lo mas perfecto que conocemos hasta el momento, como lo es Dios para una gran mayoría. Una vez que se encuentra algo de mayor perfección, o algo que logramos experimentar y que hace que podamos sentirnos en un mas elevado estado, entonces tendemos a valorizar en mayor medida esto ultimo, pues es algo que si se nos hace presente y que podemos sentir con mas claridad aun, que lo que sentimos por una entidad sobrenatural, que no conocemos mas que por afirmaciones ajenas. Al elevar nuestro concepto de perfección absoluta, nuestro estado de perfección propia también sufre un cambio, y así todo lo que conlleva, incluido el limite contrario, aquel que expresa todo lo opuesto a la perfección absoluta.
El vivir en una constante oscilación entre limites, no nos dice que involucionamos a veces cuando tendemos hacia el limite imperfecto. Nos dice que no estamos en condiciones de seguir elevando el concepto de perfección que poseemos, y por ellos nos hemos quedado en un estado que nos parece óptimo, pero que por supuesto, no se conserva así durante mucho tiempo. Generalmente tienden a suceder hechos que nos empujan hacia el lado contrario al que nosotros nos inclinamos, por lo cual, mientras mas buscamos una nueva perfección, mas problemas tendremos para encontrarla, y aun mas para conservarla. Entonces, en un estado óptimo, algo desequilibra el estado mismo, y nos hace inclinarnos mas hacia adelante, y tener mas inconvenientes para llegar. Por supuesto que estos desequilibrios que se presentan, pueden ser de dos tipos. Primero que nada, pueden ser hechos desafortunados que nos hagan repensar nuestra posición y logren que deseemos un mejor estado, uno mas feliz y conveniente. Segundo, como ya dijimos, pueden ser hechos o cosas que nos parecen tan perfectas y alcanzables que no resistimos cierta tentación a perseguirlas, puesto que, el hombre tiende a buscar su propia perfección, experimentando cierto sentimiento de superación constante...
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