Matar dos pájaros de un tiro. Viajar tranquila y sola, y terminar de escribir en su pequeño y hasta ahora vacío diario, en dos horas de viaje. Ni un momento tranquilo en todo el día, correr de un lado hacia el otro fue y sigue siendo el ejercicio diario. Sobrevivir al sol y a los golpes, es casi como una competencia, un juego. Asi que cualquiera que fuese el objetivo en ese viaje, era todo un desafio en una ciudad en donde un reciente "3 millones de personas" era arcaico. Mas aun sabiendo que a pesar de haber terminado la jornada laboral, uno sigue compitiendo, esta vez por llegar tranquilo o minimamente con todo lo que se salió, a casa. Y dos horas, dos horas debian ser, debian amoldarse a la idea de una "gran cantidad de tiempo", en el que hacer una sola cosa era un desperdicio. En dos horas se podia leer, escribir, tener tiempo de llamar a alguien por telefono, averiguar precios de productos que se adquiririan al principio del mes... pensar en un grupo de gente... dos horas eran mas que suficientes, o debian serlo.
Parada liderando la fila, sabia que a pesar de todo alguien iba a intentar aprovecharse. Porque ser quien este adelante no implicaba ser la primera en subir al colectivo, no necesariamente. Samantha se planteaba esto, mientras veia pasar una y otra persona, pensando y replanteandose como era posible que tantas personas, todas fueran distintas entre si. "Tres millones de ejemplares" en un cuadradito de territorio... por delante suyo pasaban unos doscientos por hora quizas, y cada dia parecian mas.
- Se multiplican como cucarachas - Se escuchó en la fila.
Todos miraron hacia adelante, riéndose algunos, ofendidos otros. Samantha no había querido decir ello en voz alta, pero al notarlo, miró hacia atrás algo desconcertada. Una señora, parada justo detrás suyo, la miró con desprecio, y volvió la cara con un ademán mas que gracioso, que reflejaba un excesivo mal humor.
Comenzó a plantearse si acaso llovería antes de que el colectivo se acercara, las nubes cubrían ya un gran sector, y cada vez parecía oscurecerse mas el cielo. En 5 minutos llegó la noche, pero el transporte no. Ella sabia que podía esperarlo una eternidad, pero sus músculos comenzaron a quejarse y ella empezó a sentir pequeños golpecitos de impaciencia, de esos que le hacia tener ganas de gritar. Esa vocecita que nacía de adentro y que cada segundo elevaba su volúmen, cantando, hablando consigo misma, o insultando a alguien. Siempre había supuesto que eso sería quizás un síntoma de una futura insania. Pero no se preocupaba dada la situación actual de su mente, desvariando entre complejas ideas, que se entrelazaban en alguna extraña teoría sociológica, que casi siempre iba al mismo punto, al ser humano y su maldita multiplicidad.
En este punto su vocecita estaba gritándole que se vaya, que se aleje de la fila y los mire de manera despreciativa a todos los que actualmente estaban parados detrás de ella, quejándose como si ello hiciera que el colectivo llegara más rápido. Y ya comenzaban esas conversaciones estúpidas a las cuales ella hubiera respondido con un veloz movimiento del paraguas al que se aferraba, sobre la cabeza de alguno.
- Todos los días es lo mismo, señora. Así estamos, los trenes no funcionan y se chocan entre ellos, los colectivos llegan a la hora que quieren, seguramente porque no quieren trabajar. Por eso el país está como está, por esos irresponsables que nunca quieren trabajar, que ni comienzan el día bien, ni lo terminan bien. Y nosotros que nos rompemos el alma para llevar algo a nuestras casas, nos morimos de hambre porque no podemos llegar a tiempo a ningún lugar. No sabe lo que es mi barrio, nadie se preocupa por los pobres. Los dejan tirados ahi, como si fueran escoria - relataba con énfasis un señor parado a unos metros de Samantha.
Acto seguido, el señor saca del bolsillo el celular que sonaba escandalosamente, comienza a hablar mal de los vendedores de la calle que pasan gritando, intentando concretar una venta al final del día, y coincide con su interlocutor en la idea de "echarlos a todos del país".
"Hipócritas" - pensó. "No podemos dejar de serlo. Decimos que creemos algo sólo para que alguien al final de nuestra vida, nos recuerde como un gran pensador (o quizás solo para que se nos recuerde), como alguien que quería cambiar el mundo, cuando en realidad solo queríamos presumir de ese tan afamado "animal racional". Que va, no hay nada mas irracional que el ser humano."
Pensando quedó, mirando el agua que resbalaban por las alcantarillas de la calle. Entonces fue que pasó. Como si no fuese nada estar esperando el transporte desde hacia largo rato, y casi como si las cosas comenzaran a caer y acomodarse como solían ser, una señora con todo el aire de superioridad que pudiese albergar, fue a pararse justo a su lado, cargando a un chico de unos 7 años, que se quejaba ruidosamente por que la madre no quería comprarle algo. No se acercó a hacer la fila, si no que directamente fué a "acecharla". Sin siquiera mirarla pidiendo permiso o disculpas, se situó exigiendo con la mirada su derecho a subir primero.
Samantha pasó de estar suspendida pensando, a intentar planear alguna maldad que pudiese ejecutar en el momento. Y así fue hasta que se dio cuenta de lo que sucedía en realidad. El colectivo se acercaba desde la siguiente esquina, y aparentemente la conducta de aquella señora respondía a ello, puesto que se había movido osadamente desde la fila del otro colectivo, hasta la de ese, planteándose su derecho a manifestar su imposibilidad de esperar mas y subir última, estando con su hijo en brazos, y por supuesto, apelando a la obligación adquirida por el resto de la fila, al ocupar ella un lugar entre todos. En dicho momento de lucidez acerca de la situación en la que se encontraba, una sonrisa maliciosa y mordaz se dibujo en el rostro de Samantha. Pensó que quizás muchos habrían visto esa actitud como la de una pobre madre preocupada y que amaba a su hijo. Ella la veía como una maldita aprovechada de su lamentable situación de madre, que sólo intentaba reducir el cansancio mental que aquel papel le provocaba, con el descanso físico que le otorgaba el sentarse en un colectivo, quizás por unos miseros 15 minutos. "Conformarse, con tan solo 15 minutos. Como si esto lo fuera todo" pensó.
El colectivo se detuvo lentamente, tomando su tiempo para acomodarse al filo de la vereda. La señora disimuladamente se acercó, con una expresión de exagerada pesadez y dolor muscular, nunca antes mejor actuada, y fué a parar junto a Samantha, al pie del colectivo.
"Bah, jamás te voy a volver a ver" se dijo Samantha, y en un rápido, ágil, y maligno movimiento, subió al colectivo antes de que la otra pudiese darse cuenta. Sentarse fue un placer, y saberse mirando a la señora subir en cuarto lugar, ya con su hijo en el suelo y su inservible "instinto maternal" arrastrado y abandonado, fue una bendición. Estirando las piernas todo lo que podía, se tranquilizó felizmente suponiendo la ridícula batalla ganada. La sensación de haber derrotado, mas que a una misera humana, al instinto conservador y caritativo que baña a la moral de todo el planeta, la hacia sentirse libre.
Y es entonces que dejó de contar el tiempo, de calcular tareas por minuto, llamadas por hora, dinero por semana. Se recostó cómodamente en un asiento, dispuesta a mirar a la calle todo el recorrido, sin siquiera pensar en lo que llevaba encima, sólo escuchando a la noche acechar entre las rutas que el colectivo iba a comenzar a recorrer, ni bien dejase de cargar ganado. Y así, al pie de las poderosas nubes, bajo la frescura de las pequeñas gotas de lluvia que se habían hecho esperar largo rato, y que habían llegado al son de la victoria, se oyeron detrás de ella, llantos, quejas y gritos, de una caprichosa criatura "racional" de 7 años, pidiendo y exigiendo, ese tan hermoso instinto maternal perdido. Golpeando el asiento de adelante, como si la vida se fuese en obtener ello.
martes, 29 de mayo de 2012
jueves, 17 de mayo de 2012
El arte del Mártir.
Para iniciar un texto que nos pueda conceder luz sobre los términos aquí planteados, muy tratados espiritualmente, pero quizás no tan conocidos verdaderamente, comenzaré con una afirmación y en base a ella se nos presentará la falta de una definición.
La autocompasión no es, a mi juicio, un acto propiamente dicho, no puede considerarse como tal, a la luz de las necesidades, puesto que eso es lo que es, y también de lo cual se origina. He aquí mi afirmación, y la posibilidad de plantear la primer definición: La necesidad.
Existen las necesidades y las cosas que se crean como necesidades. La necesidad es un planteo de pautas y/o reglas aplicadas a uno mismo desde un ámbito determinado. Todo ser humano posee la necesidad de dormir, porque ello satisface al cuerpo y despeja la mente, nos permite cierto tipo de salud. Asimismo, se debe dormir de determinadas maneras, y el conjunto de esta necesidad junto con muchas otras que componen la vida que poseemos, permiten que esa vida sea de tal forma. Desde ese momento, las necesidades forman un conjunto de pautas para mantener cierta estabilidad y permitir la vida tal como es. La esencia de la necesidad no reside necesariamente en un aspecto biológico de los seres vivos, si no mas bien en aspectos sociológicos. Sea comer, dormir o asistir a un concierto, sólo es necesidad si es parte de ese conjunto formulado para la regularidad del cuerpo y la mente, y no solo su satisfacción permite la estabilidad y regularidad, si no también el mantenimiento de esta. Reside en un aspecto sociológico, puesto que en distintos tipos de sociedades, si bien las necesidades básicas que permiten la supervivencia se mantienen, hay necesidades que pasan a ser simples actos y se generan otras que permiten al individuo que se presente como parte de una sociedad. Por ello, en este punto podemos plantear que las necesidades pueden ser totalmente naturales, o mas bien la inclinación hacia ellas, o pueden ser condiciones establecidas por la sociedad. Ejemplos de la primera son el alimentarse o el dormir, ya que son necesidades que si bien tienen sus reglas, no pueden ser anuladas. En cambio las segundas, se crean mas que nada por acostumbramiento.
Por otra parte, lo que hemos llamado en un principio como "las cosas que se crean como necesidad", tienen su esencia en un aspecto psicológico. Son cierto tipo de ambición, creada para tenerse a si mismo fe para obtener lo que se desea. Una necesidad es primordial por representar y permitir algo con sus leyes, es realmente algo indispensable y sin lo cual las cosas podrían ser de otra manera. Justamente por ese carácter de indispensable es que uno cuando desea alguna cosa que considere de importancia, le otorga la indispensabilidad con el objetivo de establecerlo dentro de su marco sociológico, como una necesidad y de esa forma pasar a ser algo que "tiene" que ser. Pero esa importancia extrema que se siente por aquello, es en cierto grado una ilusión, ya que si bien es importante temporalmente, no llega a ser indispensable, y por ello no es una necesidad, si no que es nuestro capricho y orgullo el que quiere plantearlo como tal.
Hechas estas aclaraciones, podemos darle un sentido a la autocompasión. Habíamos dicho que era y se originaba de una necesidad. La defino de tal manera puesto que creo que la autocompasion es la necesidad de aplicar la compasión misma, y la caridad sobre uno mismo. Así, un termino aun mas interesante es la compasión misma, que lo describo como la necesidad de aplicar la idea, tan moralmente bien vista, de la caridad y ayuda espiritual, sobre otro. El mejor ejemplo de ello son los cristianos. El cristiano no "es" tal, si no cree estar colaborando de cierta manera en la felicidad de alguien, pues eso es lo que hizo su dios, y lo que ordena hacer, es un sello distintivo. El cristiano debe ayudar, no tanto porque así lo quisiese como por lo que lo necesita. Esa necesidad es la compasión, y para ello obviamente, hace falta un ser sufriente, ya sea un pobre, un rechazado, un abandonado o un enfermo. Si esa persona no sufriese, no se cumplirían las expectativas suficientes para que el cristiano aplique la caridad para con el desvalido. La compasión, que tan bien hace al mundo cristiano, no solo es la necesidad de aplicar la caridad en alguien (y satisfacer el ego), si no también el hecho de que alguien la necesite, y que por ende sea desgraciado.
Pero retomando el asunto de la autocompasión, podemos decir que es una maquinación de nuestra necesidad. Nos aplicamos a nosotros mismos la caridad, no porque no tengamos con quien aplicarla, si no porque vemos que nuestra vida no está lo suficientemente limpia, y necesitamos compasión ajena que satisfaga nuestro ego y el ego de quien nos la entrega. Es una entrega constante y totalmente necesaria. El no aplicar la compasión, implica ser juzgado como alguien moralmente incorrecto y despreocupado. Esto es así, nuevamente, por la existencia de ciertos dogmas que obligan a realizar ese tipo de actos. Para estos dogmas, la gente desgraciada es así porque así lo decidió alguien mas grande. Lo curioso es que con esto solo reafirman lo que ahora intento decir. Si realmente existiese alguien superior, y decidiera que hubiese gente desgraciada, seria necesariamente para poder darle algo de valor a la caridad, a la compasión.
Entonces, si la compasión apunta a la desgracia ajena, ¿a donde puede apunta la autocompasión?. Autocompasión, como hemos dicho no es una acción, y no lo es porque las acciones son las que se derivan de ella. Es una necesidad, surge de la necesidad compasiva y de una sociedad en la cual se es primordial tener un objetivo en el cual aplicar sobre algo estos términos. La sociedad y su forma, pretenden obligar a la moral de la gente a ser de determinadas maneras. Pero el hecho de que luego nos autocompadezcamos, no es ocasionado por la acción misma social, si no porque la necesidad del pueblo, se vuelve necesidad propia luego de experimentarla por un tiempo determinado. El acostumbramiento es lo que hace que medio planeta sea cristiano y caritativo, no la fe en si misma. Así, el eximirse del pecado es una necesidad que a simple vista, no es relevante, pero que nuestra autocompasión origina, y que crea como una necesidad mas, o mas bien algo que debería ser una necesidad y que por ende así va a comenzar a ser. Y entonces, ¿porque el ser humano necesita liberarse de un peso tan metafísico, en un cuerpo y una conciencia tan físicas?. Porque la necesidad de estar en comunión con uno mismo es mas que nada, compasión hacia uno mismo, hacia sus problemas, hacia sus rutinarias vidas, que necesitan ser limpias y puras una vez mas, para poder corromperse a si mismas y así eternamente, creer que se es libre de una prisión mas que inconsciente.
La culpa, es solo otro tipo de autocompasión. El pedir disculpas implica en primer lugar, saberse culpable por una acción realizada, en segundo lugar implica el sentirse desgraciado y con ello justificar la acción. Porque para que nos perdonen, necesitamos justificar la acción, y la critica hacia nosotros mismos es muchas veces esa justificación. Decir que hicimos algo malo porque somos idiotas, es solo justificarlo.
Entonces, la autocompasión, no es menos ni mas grave que la compasión misma, solo es una forma de manifestarla, la necesidad de saciar y satisfacer la compasión y de transformarse así en un ciudadano modelo, un soldadito de alguna secta, un líder o un mártir.
La autocompasión no es, a mi juicio, un acto propiamente dicho, no puede considerarse como tal, a la luz de las necesidades, puesto que eso es lo que es, y también de lo cual se origina. He aquí mi afirmación, y la posibilidad de plantear la primer definición: La necesidad.
Existen las necesidades y las cosas que se crean como necesidades. La necesidad es un planteo de pautas y/o reglas aplicadas a uno mismo desde un ámbito determinado. Todo ser humano posee la necesidad de dormir, porque ello satisface al cuerpo y despeja la mente, nos permite cierto tipo de salud. Asimismo, se debe dormir de determinadas maneras, y el conjunto de esta necesidad junto con muchas otras que componen la vida que poseemos, permiten que esa vida sea de tal forma. Desde ese momento, las necesidades forman un conjunto de pautas para mantener cierta estabilidad y permitir la vida tal como es. La esencia de la necesidad no reside necesariamente en un aspecto biológico de los seres vivos, si no mas bien en aspectos sociológicos. Sea comer, dormir o asistir a un concierto, sólo es necesidad si es parte de ese conjunto formulado para la regularidad del cuerpo y la mente, y no solo su satisfacción permite la estabilidad y regularidad, si no también el mantenimiento de esta. Reside en un aspecto sociológico, puesto que en distintos tipos de sociedades, si bien las necesidades básicas que permiten la supervivencia se mantienen, hay necesidades que pasan a ser simples actos y se generan otras que permiten al individuo que se presente como parte de una sociedad. Por ello, en este punto podemos plantear que las necesidades pueden ser totalmente naturales, o mas bien la inclinación hacia ellas, o pueden ser condiciones establecidas por la sociedad. Ejemplos de la primera son el alimentarse o el dormir, ya que son necesidades que si bien tienen sus reglas, no pueden ser anuladas. En cambio las segundas, se crean mas que nada por acostumbramiento.
Por otra parte, lo que hemos llamado en un principio como "las cosas que se crean como necesidad", tienen su esencia en un aspecto psicológico. Son cierto tipo de ambición, creada para tenerse a si mismo fe para obtener lo que se desea. Una necesidad es primordial por representar y permitir algo con sus leyes, es realmente algo indispensable y sin lo cual las cosas podrían ser de otra manera. Justamente por ese carácter de indispensable es que uno cuando desea alguna cosa que considere de importancia, le otorga la indispensabilidad con el objetivo de establecerlo dentro de su marco sociológico, como una necesidad y de esa forma pasar a ser algo que "tiene" que ser. Pero esa importancia extrema que se siente por aquello, es en cierto grado una ilusión, ya que si bien es importante temporalmente, no llega a ser indispensable, y por ello no es una necesidad, si no que es nuestro capricho y orgullo el que quiere plantearlo como tal.
Hechas estas aclaraciones, podemos darle un sentido a la autocompasión. Habíamos dicho que era y se originaba de una necesidad. La defino de tal manera puesto que creo que la autocompasion es la necesidad de aplicar la compasión misma, y la caridad sobre uno mismo. Así, un termino aun mas interesante es la compasión misma, que lo describo como la necesidad de aplicar la idea, tan moralmente bien vista, de la caridad y ayuda espiritual, sobre otro. El mejor ejemplo de ello son los cristianos. El cristiano no "es" tal, si no cree estar colaborando de cierta manera en la felicidad de alguien, pues eso es lo que hizo su dios, y lo que ordena hacer, es un sello distintivo. El cristiano debe ayudar, no tanto porque así lo quisiese como por lo que lo necesita. Esa necesidad es la compasión, y para ello obviamente, hace falta un ser sufriente, ya sea un pobre, un rechazado, un abandonado o un enfermo. Si esa persona no sufriese, no se cumplirían las expectativas suficientes para que el cristiano aplique la caridad para con el desvalido. La compasión, que tan bien hace al mundo cristiano, no solo es la necesidad de aplicar la caridad en alguien (y satisfacer el ego), si no también el hecho de que alguien la necesite, y que por ende sea desgraciado.
Pero retomando el asunto de la autocompasión, podemos decir que es una maquinación de nuestra necesidad. Nos aplicamos a nosotros mismos la caridad, no porque no tengamos con quien aplicarla, si no porque vemos que nuestra vida no está lo suficientemente limpia, y necesitamos compasión ajena que satisfaga nuestro ego y el ego de quien nos la entrega. Es una entrega constante y totalmente necesaria. El no aplicar la compasión, implica ser juzgado como alguien moralmente incorrecto y despreocupado. Esto es así, nuevamente, por la existencia de ciertos dogmas que obligan a realizar ese tipo de actos. Para estos dogmas, la gente desgraciada es así porque así lo decidió alguien mas grande. Lo curioso es que con esto solo reafirman lo que ahora intento decir. Si realmente existiese alguien superior, y decidiera que hubiese gente desgraciada, seria necesariamente para poder darle algo de valor a la caridad, a la compasión.
Entonces, si la compasión apunta a la desgracia ajena, ¿a donde puede apunta la autocompasión?. Autocompasión, como hemos dicho no es una acción, y no lo es porque las acciones son las que se derivan de ella. Es una necesidad, surge de la necesidad compasiva y de una sociedad en la cual se es primordial tener un objetivo en el cual aplicar sobre algo estos términos. La sociedad y su forma, pretenden obligar a la moral de la gente a ser de determinadas maneras. Pero el hecho de que luego nos autocompadezcamos, no es ocasionado por la acción misma social, si no porque la necesidad del pueblo, se vuelve necesidad propia luego de experimentarla por un tiempo determinado. El acostumbramiento es lo que hace que medio planeta sea cristiano y caritativo, no la fe en si misma. Así, el eximirse del pecado es una necesidad que a simple vista, no es relevante, pero que nuestra autocompasión origina, y que crea como una necesidad mas, o mas bien algo que debería ser una necesidad y que por ende así va a comenzar a ser. Y entonces, ¿porque el ser humano necesita liberarse de un peso tan metafísico, en un cuerpo y una conciencia tan físicas?. Porque la necesidad de estar en comunión con uno mismo es mas que nada, compasión hacia uno mismo, hacia sus problemas, hacia sus rutinarias vidas, que necesitan ser limpias y puras una vez mas, para poder corromperse a si mismas y así eternamente, creer que se es libre de una prisión mas que inconsciente.
La culpa, es solo otro tipo de autocompasión. El pedir disculpas implica en primer lugar, saberse culpable por una acción realizada, en segundo lugar implica el sentirse desgraciado y con ello justificar la acción. Porque para que nos perdonen, necesitamos justificar la acción, y la critica hacia nosotros mismos es muchas veces esa justificación. Decir que hicimos algo malo porque somos idiotas, es solo justificarlo.
Entonces, la autocompasión, no es menos ni mas grave que la compasión misma, solo es una forma de manifestarla, la necesidad de saciar y satisfacer la compasión y de transformarse así en un ciudadano modelo, un soldadito de alguna secta, un líder o un mártir.
domingo, 18 de marzo de 2012
Vendaval...
Movimiento. La tierra tiembla a los pies de los guerreros que a lo lejos se divisan. El amplio desierto los atrapa, los ahoga, y tan valientes son en sus fieles corceles... y tan hermosos son a la sombra, cabalgando rápida y vigorosamente hacia algun lado. Un lado... sea norte u oeste, sin mapas ni brujulas, sin caminos ni recorridos, sin indicios. El viento golpea fuerte y cruelmente, y al paso encuentran obstáculos infinitos, que retornan una y otra vez en diversas formas. No hay clima que resistir, no hay sentimientos que soportar.
Llegan rápidamente al destino, en un camino interminable y complicado. Ante si se alza la morada mas maravillosa y repleta de adornos que la coronan, de épocas antiguas y ya lejanas y olvidadas. El instante vuela, pocos minutos son horas. Y por supuesto, las torres son el objetivo. Y claro esta, algo feroz y casi invencible las custodia. Pero si hay algo inmenso y feroz custodiando, debe haber algo o alguien que actúe de prisionero.
Ella, ella es la gran y perfecta prisionera. Su cabello largo y ondulado, y sus ojos tan irreales de grandes y llenos de vida que están. Triste y desolada sabe, por alguna de esas perfectas casualidades, que alguien afuera ha llegado a rescatarla. No sabe quien es ni como recibirlo, pero abre su corazón al instante, casi como una necesidad. Y su tez brilla, mientras su mirada gira en la habitación.
El, con su sorprendente y brillante sonrisa llega. Sus altos aires de perfección y sus imponentes ideas, ambicionan tenerla, pretende acecharla. No es precisamente feliz y dulzón, pero aparenta todos los dotes de un bondadoso príncipe. Pero ella, lo elige. Porque es frágil, y aunque perfectamente consciente, se rige por esa mirada escudriñadora, y por esa presencia salvadora y pasional. La fiera es destituida, pues este nuevo engendro, aunque igual, se ve mas prometedor.
-Espera, Nai. ¿Estos cuentitos de chicas no deberían terminar en un "felices por siempre"?. Mi mamá siempre dice que, que bueno que soy hombre, porque las mujeres siempre son demasiado tontas para jugar.
-No me dejaste terminar, Santi. Todo porque vos queres jugar al mercadito con los billetes que hice el otro dia. Por eso viniste, ¿no?.
-Puede ser, pero podríamos jugar a las dos cosas, y podemos hacer que ahora, como nuevos reyes del reino "comosellame", tengan un mercadito para que la gente compre pan. Mi mamá siempre dice que el pan es para los pobres.
-No son pobres, yo quiero darles tortas. Aunque si queres podemos decirles que es pan de otro reino. Asi no se quejan. Ademas con el pan se puede hacer mucho, por eso queda para los reyes.
-Bueno, pero ¿Como se llama mi personaje? ¿Como es?
-Tu personaje se va a llamar "observador", y generalmente tiende a callarse la boca.
-Si queres jugar sola decimelo, y me voy. Mi mam...
-Creo que tu mamá tiene que hablar menos y vivir mas.
-Basta, mejor decime que tengo que hacer.
Los grandes reinos suelen ser los mas felices, pero también los mas violentos. El poder, un gran objetivo y un duro camino. Pero para los grandes caballeros, ningún camino es suficientemente espinoso. Esa mirada tan profunda ha sabido alimentarse de aquello que lo eleva. Tan solo fue necesario perder, para ganar lo sublime.
Ella, tan armoniosamente alegre, y tan contaminada por sus propias decisiones, no ha sido mas que una valla, mas que una palabra suelta en el viento. Fácilmente olvidada, no ha podido mantenerse en pie ante tan glorioso señor. Y eso es lo que al fin, hacen tantos otros mártires, servir de pañuelo y entregar sinónimos, para mantenerlos arrodillados y con las ideas sostenidas en grandes e irreales promesas. Y asi, el maravilloso panorama del rescatador y su cautiva, se ha desarmado cual muro de ramas en pleno vendaval. La cautiva no tenia mas que entregar, que su propio encierro y dejadez. El rescatador no tenia para dar, lo que ella creía necesitar. Y al final, renegando de sus propios principios, su osadía y sus resoluciones, ha terminado cayendo en ellas. Pero no es posible para ella morir en la misma estructura en la cual se constituyó. Como toda doncella, ella cree en un final y en un feliz cambio. Pero la empresa no acaba hasta que la ultima gota de sangre y honor, cae en manos ajenas. Y el, sigue regodeándose en la pena y la figura repetida del inocente bienhechor...
-No llores Santi, es una historia muy bonita.
-¿Que es lo que te parecio bonito?
-¿No dijiste que nuestras historias deben terminar en un felices por siempre?. ¿Quien dijo que yo no lo estoy?...
Y ella sigue creciendo en las promesas y sigue desilusionandose de ellas...
Llegan rápidamente al destino, en un camino interminable y complicado. Ante si se alza la morada mas maravillosa y repleta de adornos que la coronan, de épocas antiguas y ya lejanas y olvidadas. El instante vuela, pocos minutos son horas. Y por supuesto, las torres son el objetivo. Y claro esta, algo feroz y casi invencible las custodia. Pero si hay algo inmenso y feroz custodiando, debe haber algo o alguien que actúe de prisionero.
Ella, ella es la gran y perfecta prisionera. Su cabello largo y ondulado, y sus ojos tan irreales de grandes y llenos de vida que están. Triste y desolada sabe, por alguna de esas perfectas casualidades, que alguien afuera ha llegado a rescatarla. No sabe quien es ni como recibirlo, pero abre su corazón al instante, casi como una necesidad. Y su tez brilla, mientras su mirada gira en la habitación.
El, con su sorprendente y brillante sonrisa llega. Sus altos aires de perfección y sus imponentes ideas, ambicionan tenerla, pretende acecharla. No es precisamente feliz y dulzón, pero aparenta todos los dotes de un bondadoso príncipe. Pero ella, lo elige. Porque es frágil, y aunque perfectamente consciente, se rige por esa mirada escudriñadora, y por esa presencia salvadora y pasional. La fiera es destituida, pues este nuevo engendro, aunque igual, se ve mas prometedor.
-Espera, Nai. ¿Estos cuentitos de chicas no deberían terminar en un "felices por siempre"?. Mi mamá siempre dice que, que bueno que soy hombre, porque las mujeres siempre son demasiado tontas para jugar.
-No me dejaste terminar, Santi. Todo porque vos queres jugar al mercadito con los billetes que hice el otro dia. Por eso viniste, ¿no?.
-Puede ser, pero podríamos jugar a las dos cosas, y podemos hacer que ahora, como nuevos reyes del reino "comosellame", tengan un mercadito para que la gente compre pan. Mi mamá siempre dice que el pan es para los pobres.
-No son pobres, yo quiero darles tortas. Aunque si queres podemos decirles que es pan de otro reino. Asi no se quejan. Ademas con el pan se puede hacer mucho, por eso queda para los reyes.
-Bueno, pero ¿Como se llama mi personaje? ¿Como es?
-Tu personaje se va a llamar "observador", y generalmente tiende a callarse la boca.
-Si queres jugar sola decimelo, y me voy. Mi mam...
-Creo que tu mamá tiene que hablar menos y vivir mas.
-Basta, mejor decime que tengo que hacer.
Los grandes reinos suelen ser los mas felices, pero también los mas violentos. El poder, un gran objetivo y un duro camino. Pero para los grandes caballeros, ningún camino es suficientemente espinoso. Esa mirada tan profunda ha sabido alimentarse de aquello que lo eleva. Tan solo fue necesario perder, para ganar lo sublime.
Ella, tan armoniosamente alegre, y tan contaminada por sus propias decisiones, no ha sido mas que una valla, mas que una palabra suelta en el viento. Fácilmente olvidada, no ha podido mantenerse en pie ante tan glorioso señor. Y eso es lo que al fin, hacen tantos otros mártires, servir de pañuelo y entregar sinónimos, para mantenerlos arrodillados y con las ideas sostenidas en grandes e irreales promesas. Y asi, el maravilloso panorama del rescatador y su cautiva, se ha desarmado cual muro de ramas en pleno vendaval. La cautiva no tenia mas que entregar, que su propio encierro y dejadez. El rescatador no tenia para dar, lo que ella creía necesitar. Y al final, renegando de sus propios principios, su osadía y sus resoluciones, ha terminado cayendo en ellas. Pero no es posible para ella morir en la misma estructura en la cual se constituyó. Como toda doncella, ella cree en un final y en un feliz cambio. Pero la empresa no acaba hasta que la ultima gota de sangre y honor, cae en manos ajenas. Y el, sigue regodeándose en la pena y la figura repetida del inocente bienhechor...
-No llores Santi, es una historia muy bonita.
-¿Que es lo que te parecio bonito?
-¿No dijiste que nuestras historias deben terminar en un felices por siempre?. ¿Quien dijo que yo no lo estoy?...
Y ella sigue creciendo en las promesas y sigue desilusionandose de ellas...
jueves, 2 de febrero de 2012
Apología de la Vejez...
Todo se resume a un carrito de supermercado. El asombro ante los colores, las tardes en bicicleta. Correr buscando rivales escondidos detras de cortinas y debajo de las camas. Epoca de vacaciones eterna, dias jugando y saltando como si todo estuviera vivo alrededor.
Y luego, la costosa y tardia espera de calificaciones, de los ascensos laborales y de los desastrosos y satisfactorios festejos al recibirse. La imposicion del matrimonio, los cumpleaños de los hijos, la semi obligacion de hacer avanzar geneticamente al mundo. Los dolores, las excesiva e ironicamente costosas caminatas de una cuadra a otra, el anhelo de seguir viviendo al siguiente dia, porque claro, aun no esta todo hecho, aun no. La vida no importaba antes, el Señor no importaba antes... todo importa cuando parece no haber mas tiempo. Vivir mas, siquiera para ir a comprar una ultima caja de vino, siquiera para tener una ultima reunion familiar.
Pero no, la tragedia no termina alli. No hemos mencionado la impotencia al no poder culminar proyectos, el estres y el soñar con el camino incansablemente recorrido diariamente, el sendero del "traeme un café", "quiero un exhaustivo analisis de las finanzas de este año" o el simple "vos sos el trabajador/esclavo, yo el jefe/amo".
La rivalidad y la inevitable tendencia a aceptar la derrota, y a reprimir los impulsos violentos con aquel que suda sangre desde hace 15 años, aportando ansiadamente una mayor credibilidad y estupidez, asegurandose el siguiente puesto despues de una "moderada" cantidad de tiempo recorrido lavando los pies de los gerentes y compartiendo los gustos por las secretarias. El que duerme pensando constantemente que "mañana puede ser el dia", el que come numeros y cuentas bancarias, el que cocina estrategias para llegar a pagar el LCD en dramaticas cuotas que embargan el 60% del sueldo. El que vigila los pasos del jefe aguardando "la llamada" para hablar con el, y rezando porque no sea una solicitud de renuncia inmediata.
La ridiculez con la que pasa el tiempo, los dias gloriosamente libres, de descanso que termina por ser cansancio. La pesadez de la buena comida y de los placeres corporales cuando se da cuenta de que pasados los 60, se es preso de una recompensa en monedas para viejos, viejos que antes corrian, volaban y aportaban a los gobernantes lo necesario, y que ahora ya no tienen esperanza de volver a mover muchas de sus articulaciones al mismo tiempo. Viejos que responden al avance tecnologico con una sonrisa deprimente, de decepcion, que no hacen mas que recordar objetos de otras epocas, sintiendo real melancolia por haber sido los dueños y maestros de su tiempo. Tener que conformarse ahora con sorprenderse con unas pocas cosas, y visualizar su propio retroceso. Rascarse como perros viejos, morsas serpenteantes, malditos gusanos del estado que espera con ansias su deceso para reemplazarlos por especimenes jovenes y fuertes. Ser ratas de laboratorio de la economia del pais, entes drogados para sentirse renovados. Seres que miran al vacio y se conforman con un futuro para su descendencia, en lugar de un futuro para sus cuerpos, que desean feliz navidad sin esperanzas ya de poder disfrutar los festejos.
Señoras que cargan en su silla mecedora a sus nietos, y recuerdan los pequeños cuerpecitos de sus hijos al nacer. Señoras que añoran el vitalicio e irretornable cuerpo de sus maridos en juventud... señores y señoras que no ven pasar el tiempo sin encontrar nuevas arrugas, sin preguntarse si podran ocupar un lugar a la derecha de Dios... sin dejar de asistir a reuniones religiosas para dejar algo que permita recordarselos y que les permita ganarse el cielo. Señoras y señores, que no tienen mas que arrastrar que un maldito y pesado, carrito de supermercado...
Y luego, la costosa y tardia espera de calificaciones, de los ascensos laborales y de los desastrosos y satisfactorios festejos al recibirse. La imposicion del matrimonio, los cumpleaños de los hijos, la semi obligacion de hacer avanzar geneticamente al mundo. Los dolores, las excesiva e ironicamente costosas caminatas de una cuadra a otra, el anhelo de seguir viviendo al siguiente dia, porque claro, aun no esta todo hecho, aun no. La vida no importaba antes, el Señor no importaba antes... todo importa cuando parece no haber mas tiempo. Vivir mas, siquiera para ir a comprar una ultima caja de vino, siquiera para tener una ultima reunion familiar.
Pero no, la tragedia no termina alli. No hemos mencionado la impotencia al no poder culminar proyectos, el estres y el soñar con el camino incansablemente recorrido diariamente, el sendero del "traeme un café", "quiero un exhaustivo analisis de las finanzas de este año" o el simple "vos sos el trabajador/esclavo, yo el jefe/amo".
La rivalidad y la inevitable tendencia a aceptar la derrota, y a reprimir los impulsos violentos con aquel que suda sangre desde hace 15 años, aportando ansiadamente una mayor credibilidad y estupidez, asegurandose el siguiente puesto despues de una "moderada" cantidad de tiempo recorrido lavando los pies de los gerentes y compartiendo los gustos por las secretarias. El que duerme pensando constantemente que "mañana puede ser el dia", el que come numeros y cuentas bancarias, el que cocina estrategias para llegar a pagar el LCD en dramaticas cuotas que embargan el 60% del sueldo. El que vigila los pasos del jefe aguardando "la llamada" para hablar con el, y rezando porque no sea una solicitud de renuncia inmediata.
La ridiculez con la que pasa el tiempo, los dias gloriosamente libres, de descanso que termina por ser cansancio. La pesadez de la buena comida y de los placeres corporales cuando se da cuenta de que pasados los 60, se es preso de una recompensa en monedas para viejos, viejos que antes corrian, volaban y aportaban a los gobernantes lo necesario, y que ahora ya no tienen esperanza de volver a mover muchas de sus articulaciones al mismo tiempo. Viejos que responden al avance tecnologico con una sonrisa deprimente, de decepcion, que no hacen mas que recordar objetos de otras epocas, sintiendo real melancolia por haber sido los dueños y maestros de su tiempo. Tener que conformarse ahora con sorprenderse con unas pocas cosas, y visualizar su propio retroceso. Rascarse como perros viejos, morsas serpenteantes, malditos gusanos del estado que espera con ansias su deceso para reemplazarlos por especimenes jovenes y fuertes. Ser ratas de laboratorio de la economia del pais, entes drogados para sentirse renovados. Seres que miran al vacio y se conforman con un futuro para su descendencia, en lugar de un futuro para sus cuerpos, que desean feliz navidad sin esperanzas ya de poder disfrutar los festejos.
Señoras que cargan en su silla mecedora a sus nietos, y recuerdan los pequeños cuerpecitos de sus hijos al nacer. Señoras que añoran el vitalicio e irretornable cuerpo de sus maridos en juventud... señores y señoras que no ven pasar el tiempo sin encontrar nuevas arrugas, sin preguntarse si podran ocupar un lugar a la derecha de Dios... sin dejar de asistir a reuniones religiosas para dejar algo que permita recordarselos y que les permita ganarse el cielo. Señoras y señores, que no tienen mas que arrastrar que un maldito y pesado, carrito de supermercado...
domingo, 31 de julio de 2011
Sólo el viento...
Lied no sabía lo que significaba la palabra "magnificencia", ni aun sabia si dicha palabra tuviere algún significado o existiese en algún diccionario, pero era lo único que podía ocurrirsele ante aquella extraordinaria situación. Definitivamente muchas de las cosas que allí sucedían carecían de significado, así que no creyó que tuviera que darle una mínima importancia a las palabras que empleara, sino mas bien a pasar cual ráfaga de viento, sin dejar estela alguna. Bajo esa oscura y ostentosa vestimenta no podía mas que abrir los ojos de forma en que se notaran sus pupilas a punto de estallar, y al son de aquellas exageradas melodías, le costaba aun mas entender todo ello. Ahora todos parecían comunicarse por señas o símbolos, que a el le resultaban inútiles de comprender, pues habría perdido todo interés para cuando hubiere llegado a destino. El lo sabia, el vivir entre una manada de monos a las cuales no les interesan si lo que pasa en frente es un chimpance o un león, siempre y cuando lleve una corona o insignia encima que demostrase que podía trepar mas alto, no le era para nada atractivo, y sabia que si descuidaba un mínimo su sentido de la moral, luego tendría que hacer volar toda aquella superpoblada jungla.
De cualquier modo, no tenia intenciones de comunicarse, quizas una mínima intervención directa provocaría que comience a salir pelos de su cuerpo cual flor en primavera, o haría que estos espécimenes, despertaran sus espíritus justiciadores y cazadores de leones. Y entre aquella menuda lluvia de papelitos insalvables, negociantes desequilibradamente necesitados y ansiosos, productos de calidad dudosa o utilidad extraña, y torres de gran soberbia, comenzó a caminar y junto a ello, a tropezar en la multitud.
Quizás sus señas no eran el lenguaje correcto pues no podía avanzar mas de dos pasos sin ser intervenido con enfado por alguna de aquellas sombras insistentes, que Lied evitaba mirar a los ojos. Imaginó serian como los perros y que si se les miraba directamente atacarían con todas sus grandes cantidades de feroces mercancías. Mirar a los costados le hizo notar que la manera de detener a la manada, seria conseguir algo de valor para que olfateasen y corrieran tras ello, incluso el vislumbrarse en dicha situación le resultaba cruelmente gracioso.
"Es sorprendente como entre sombras parecen no llegar a un acuerdo. Se observan y analizan casi con un marcado interés por encontrarse baches, para poder decir que no están completas una de la otra y que no son perfectas, y así de esa manera poder justificar su necesidad de satisfacción personal. Y cuando se encuentran dueños de un poder, con el honor de tener la vida de alguien en sus manos y de manipularla, ¡oh cuando se dan cuenta de la real dimensión de la veneración y del ejercicio de poder!, atienden la ruidosa y escandalosa exigencia de su espíritu, la de eliminar a la competencia transformandose en moldes perfectos para sombras perdidas que necesiten un reflejo." Quizás fuese no un pensamiento demasiado atinado, pero si uno muy irónico. El verse a si mismo en un intento de avanzar a pasos agigantados, arrastrando el soberbio abrigo que minutos antes llevaba encima, lo hacia ver como parte de la manada y escupir su propio orgullo. ¿Como, una persona así, podía aun mantenerse en pie en un mercado donde lo que no se vende se intercambia a mano armada?. Su intento por diferenciarse no le era satisfactorio, era un obrero, un insecto absorviendo sangre, un comerciante de almas, un exhibicionista.
Miradas incandescentes creían tener el derecho natural y pudoroso de juzgar su manera de ir, sin tener idea a donde iba. Su agudo oído lo detecto en el momento en que decidió ser conciente. Todo en este mundo llega necesariamente a ser otro alienigena que cambia o destruye al mundo cual plaga epidémica. Todo "es" sin saber aun que puede llegar a ser. Y el imprescindible dialogo que experimentaba cada noche le expresaba: "¿Realmente soy? ¿Como saber que es lo que soy si desde hace segundos que he comenzado a asumir que debo ser?, y sin embargo, soy desde que he abierto los ojos a este mundo... soy desde que he tenido el atrevimiento de gritarle a la humanidad mi primer expresión de voz. No es posible escaparle al humo cuando se esta rodeado de fuego, de lo que se ha dicho, expuesto y sobreexpuesto y decidido por mi, cuando aun no podía yo saber que tenia el derecho a decidir. Y todo lo demás, todo ha llegado ya planteado por simple regla, por costumbre, conexión, lazo biológico, o como quiera decírsele a tal manipulación de los hechos. Y si aquí, en vida, no puedo ser considerado mas que una pulga, siendo extraño el considerar una mínima diferencia en mi persona, ciertamente en muerte debo de poder ser lo que elija y serlo cuando mi espíritu lo requiera, sin ataduras mercantilistas."Su paso seguía siendo melódico y su cuerpo interpretaba la música como si resonara en toda aquella ancha y acaudalada calle. El sabia que evitar las voces no era la mejor ni la mas accesible opción, pero cansado y resignado al fin, iba actuando, iba bailando su ultimo camino. Caminaba y saltaba, teniendo compañía sin tenerla, aparentando estar ausente en el presente, entre secas pilas de ladrillos y devoradores de vidas. Marcaba el paso sin dejar huella, buscaba un destino sin dejar un camino de migajas, sin mirar atras recorría el siniestro camino de tesoros en el que se había plantado su vida los últimos 3 años. Las voces insistían, querían apoderarse de sus sentidos, de su conciente andar... creyó no poder llegar mas lejos, no a donde estaba planeado que sería. Todo tenia la suficiente altura, todo era estúpido e inexplicable, todo era un ultimo vistazo al camino empedrado en el que se encontraba estancado.Al fin. Volar, volar ignorando aquellos murmullos parecía un sueño tan impenetrable. Volar lejos del mundo, caer sobre la gran M que se cernía como una poderosa e inaccesible mano de hierro, demostrar que el sol no es lo que mas alto se encuentra en momentos como este... saber, por un instante saber, si es tan distinto el arriba del abajo. La puerta entorneciendose, el ascensor... el sueño del guardia, el insomnio del señor. Nadie, nadie que pudiera acceder al destino que en ese momento se estaba escribiendo. Nada que pueda interponerse, nada que ver ni que creer... conocimiento, conocimiento al alcance del cuerpo. Estirarse, saber... estremecerse en la oscuridad, soltar lo que cubría su frió, caer...
De cualquier modo, no tenia intenciones de comunicarse, quizas una mínima intervención directa provocaría que comience a salir pelos de su cuerpo cual flor en primavera, o haría que estos espécimenes, despertaran sus espíritus justiciadores y cazadores de leones. Y entre aquella menuda lluvia de papelitos insalvables, negociantes desequilibradamente necesitados y ansiosos, productos de calidad dudosa o utilidad extraña, y torres de gran soberbia, comenzó a caminar y junto a ello, a tropezar en la multitud.
Quizás sus señas no eran el lenguaje correcto pues no podía avanzar mas de dos pasos sin ser intervenido con enfado por alguna de aquellas sombras insistentes, que Lied evitaba mirar a los ojos. Imaginó serian como los perros y que si se les miraba directamente atacarían con todas sus grandes cantidades de feroces mercancías. Mirar a los costados le hizo notar que la manera de detener a la manada, seria conseguir algo de valor para que olfateasen y corrieran tras ello, incluso el vislumbrarse en dicha situación le resultaba cruelmente gracioso.
"Es sorprendente como entre sombras parecen no llegar a un acuerdo. Se observan y analizan casi con un marcado interés por encontrarse baches, para poder decir que no están completas una de la otra y que no son perfectas, y así de esa manera poder justificar su necesidad de satisfacción personal. Y cuando se encuentran dueños de un poder, con el honor de tener la vida de alguien en sus manos y de manipularla, ¡oh cuando se dan cuenta de la real dimensión de la veneración y del ejercicio de poder!, atienden la ruidosa y escandalosa exigencia de su espíritu, la de eliminar a la competencia transformandose en moldes perfectos para sombras perdidas que necesiten un reflejo." Quizás fuese no un pensamiento demasiado atinado, pero si uno muy irónico. El verse a si mismo en un intento de avanzar a pasos agigantados, arrastrando el soberbio abrigo que minutos antes llevaba encima, lo hacia ver como parte de la manada y escupir su propio orgullo. ¿Como, una persona así, podía aun mantenerse en pie en un mercado donde lo que no se vende se intercambia a mano armada?. Su intento por diferenciarse no le era satisfactorio, era un obrero, un insecto absorviendo sangre, un comerciante de almas, un exhibicionista.
Miradas incandescentes creían tener el derecho natural y pudoroso de juzgar su manera de ir, sin tener idea a donde iba. Su agudo oído lo detecto en el momento en que decidió ser conciente. Todo en este mundo llega necesariamente a ser otro alienigena que cambia o destruye al mundo cual plaga epidémica. Todo "es" sin saber aun que puede llegar a ser. Y el imprescindible dialogo que experimentaba cada noche le expresaba: "¿Realmente soy? ¿Como saber que es lo que soy si desde hace segundos que he comenzado a asumir que debo ser?, y sin embargo, soy desde que he abierto los ojos a este mundo... soy desde que he tenido el atrevimiento de gritarle a la humanidad mi primer expresión de voz. No es posible escaparle al humo cuando se esta rodeado de fuego, de lo que se ha dicho, expuesto y sobreexpuesto y decidido por mi, cuando aun no podía yo saber que tenia el derecho a decidir. Y todo lo demás, todo ha llegado ya planteado por simple regla, por costumbre, conexión, lazo biológico, o como quiera decírsele a tal manipulación de los hechos. Y si aquí, en vida, no puedo ser considerado mas que una pulga, siendo extraño el considerar una mínima diferencia en mi persona, ciertamente en muerte debo de poder ser lo que elija y serlo cuando mi espíritu lo requiera, sin ataduras mercantilistas."Su paso seguía siendo melódico y su cuerpo interpretaba la música como si resonara en toda aquella ancha y acaudalada calle. El sabia que evitar las voces no era la mejor ni la mas accesible opción, pero cansado y resignado al fin, iba actuando, iba bailando su ultimo camino. Caminaba y saltaba, teniendo compañía sin tenerla, aparentando estar ausente en el presente, entre secas pilas de ladrillos y devoradores de vidas. Marcaba el paso sin dejar huella, buscaba un destino sin dejar un camino de migajas, sin mirar atras recorría el siniestro camino de tesoros en el que se había plantado su vida los últimos 3 años. Las voces insistían, querían apoderarse de sus sentidos, de su conciente andar... creyó no poder llegar mas lejos, no a donde estaba planeado que sería. Todo tenia la suficiente altura, todo era estúpido e inexplicable, todo era un ultimo vistazo al camino empedrado en el que se encontraba estancado.Al fin. Volar, volar ignorando aquellos murmullos parecía un sueño tan impenetrable. Volar lejos del mundo, caer sobre la gran M que se cernía como una poderosa e inaccesible mano de hierro, demostrar que el sol no es lo que mas alto se encuentra en momentos como este... saber, por un instante saber, si es tan distinto el arriba del abajo. La puerta entorneciendose, el ascensor... el sueño del guardia, el insomnio del señor. Nadie, nadie que pudiera acceder al destino que en ese momento se estaba escribiendo. Nada que pueda interponerse, nada que ver ni que creer... conocimiento, conocimiento al alcance del cuerpo. Estirarse, saber... estremecerse en la oscuridad, soltar lo que cubría su frió, caer...
martes, 23 de noviembre de 2010
4°. Lo intrínseco del Conocimiento - 2.
Cabe destacar cierta distinción de conocimientos, para que todo esto no quede en la oscuridad o en un conflicto interno. Existen a mi entender, dos tipos de conocimientos. Uno se adquiere directamente de la naturaleza y es el que ya he tratado, es conocido y asimilado, se aprende en cierta parte desde la naturaleza, y el resto desde nuestra propia mente, cuya modificación es aplicada en la vida diaria. En dicha categoría también incluiremos el conocimiento obtenido directamente desde el ser humano, puesto que el, sea cual sea la época o el lugar donde ha desarrollado este conocimiento, lo ha aprendido de la naturaleza. A este conocimiento lo llamaremos, Conocimiento Prolífico, es decir, un conocimiento que tiene la capacidad de reproducirse, y que luego es maleable, adaptativo y extensivo. Luego vemos, un conocimiento que proviene, de ciertas manifestaciones internas, y que son conocimientos propios de cada ser, es decir que tanto su manifestación, como su aparición, y su asimilación, son características que dependen de cada ser y su adaptación al entorno. Son conocimientos percibidos e intuitivos antes que nada, y a estos los llamaremos Conocimiento Connatural, puesto que su origen es natural y propio de cada ser. En este ultimo es en el que centrare este texto.
El conocimiento connatural, en principio, tiene su origen en estas manifestaciones a las cuales llamamos Sentimientos, y aquí apelare al conocimiento y la idea general de lo que la mayoría de nosotros llamamos "Sentimiento", para no caer en un laberinto de términos. Es decir, estos conocimientos nacen de una intuición, aunque hay casos en los que no, luego son sensación, y luego son sentimiento. Al asimilarlos como sentimientos, lo que hacemos es transformarlos de manera inmediata en un pensamiento, una idea, es decir, racionalizar el sentimiento en si. Entonces, dicho conocimiento nace del ser, tiene su origen en el, y la producción desde el sentimiento es directa, es decir que no sufre de intermediarios externos. Antes de llegar a ser un pensamiento, o sea, de ser asimilado, el sentimiento es puro y se transmite mediante símbolos sensoriales. Una vez que es entendido, asimilado, y se lo razona, se le encuentra un motivo de ser y estar, etc, se convierte en un conocimiento mas del hombre, que ha sido modificado, pero esta vez con la diferencia de que se modifica a si mismo, para su adaptación, y esto no implica corrupción, pues cambia con su propia esencia. Es decir que al aparecer otra nueva sensación, seguida o no de una intuición, sucede cierta comparación entre ambas, y termina por definirse un solo conocimiento. Un ejemplo simple de ello, es el hecho de que no podamos decir que amamos y que odiamos a una misma persona.
Para darle una forma a esto, debemos primero exponer una diferencia clara entre el "sentimiento" y el "conocimiento del sentimiento". No puedo bajo ninguna circunstancia darle una definición estricta al sentimiento, ni es mi intención hacerlo tampoco, tan solo le daré un poco mas de claridad al asunto y resaltare su clara diferencia para con el conocimiento que le es posterior. El sentimiento es algo totalmente espontáneo, es connatural por ser precisamente parte del hombre en su función de interacción e irrupción en la naturaleza y la sociedad, es propio de el y de su naturaleza también propia. Es decir, que desde que comenzamos a existir, el sentimiento es parte de nosotros, así como la capacidad de percibirlo. El mismo, ansia la libertad, con cada hecho que se nos presenta, y busca hacerse presente y en ciertos casos, racionalizarse, comprenderse, y asimilarse. Es cuando se redescubre esto, el sentimiento, que comienza a existir el conocimiento del sentimiento. Lo percibimos, lo analizamos (siempre en el campo de las sensaciones), y luego lo entendemos y lo racionalizamos. Entonces pasa a ser no solo el sentimiento percibido, sino que una idea que ronda al sentimiento en si y que le da una forma, un tiempo y un lugar, y lo explica aunque sea mínimamente.
Una vez entendida dicha diferencia, podemos detectar, que el origen del conocimiento siempre es natural, pero con la clara distinción de las consecuencias de su modificación, y su aplicación. Uno es natural en cuanto se genera de la naturaleza y es descubierto o redescubierto por el ser vivo en su proceso de adaptación a esta misma naturaleza. El otro es natural en cuanto se genera de la propia naturaleza, es parte de ella, y también sus cambios se aplican a ella. También es redescubierto en su proceso de adaptación para con el entorno, especialmente en su adecuación para la sociedad en la que se ha insertado.
Daremos entonces, un pequeño paso hacia su aplicación, su uso. En primer lugar, el hecho de ser modificado y amoldado a cada ser, no implica necesariamente un progreso. El concepto evoluciona en cuanto conocimiento porque la mente en si progresa, pero esto solo se puede afirmar en cuanto a si mismo. Es decir, que no podemos afirmar que somos mas inteligentes de lo que fueron otros seres en otras épocas, puesto que para ello deberíamos haber convivido con ellos y en su ambiente. Por lo tanto, el conocimiento puede estar progresando positiva o negativamente. El hecho de que en la actualidad, nuestro conocimiento parezca ser mas amplio que en la antiguedad, por ejemplo acerca de la anatomía humana, no significa que ese conocimiento sea mas correcto, y ni aun podemos asegurar que sabemos mas, solo que sabemos mas con respecto al conocimiento dentro de nuestra misma cultura y tiempo. Es decir, que quien en la antiguedad recibió el conocimiento de una forma pura, pudo haber estado mas acertado que nosotros, que lo hemos ido transformando para adaptarlo a los limites de nuestro mundo. Por supuesto también puede darse el caso de que su evolución hasta ahora, si haya sido positiva, puesto que de ciertos conocimientos, se han manifestado otros, y de ellos se ha dicho que han sido descubiertos.
En cuanto a su uso, el conocimiento tiene dos usos básicos. El primero es la aplicación al entorno, es decir, al ser racionalizado y/o ajustado a uno mismo, lo que sucede es que le encontramos un modo y una razón de ser, siempre dentro de nuestros limites. Así, le hemos brindado un carácter de objeto, y una finalidad clara, es decir que podemos hacer uso del conocimiento, para lo que creamos que puede ser útil. El segundo uso básico, es la transmisión del conocimiento, su difusión. En este punto se me presenta cierta dificultad en el vocabulario, puesto que el afirmar que el conocimiento se "transfiere" me sugiere un traspaso del conocimiento puro, cuando realmente no es así, en primer lugar porque el conocimiento nunca es puro cuando es traspasado, y segundo porque la consecuencia de ese traspaso, es algo mínimamente distinto a lo que nos están intentan enseñar, nos llega la idea global, pero el comenzar a pensarla inmediatamente es comenzar a repensarla, a modificarla. Por ello es que hago uso de la palabra "trasmitir", porque creo que en si, esta palabra indica "comunicar", "difundir", hacer llegar cierto mensaje, que no tiene porque quedar en lo que transmito, sino que puede y debe sufrir una modificación, puesto que como ya hemos dicho, todos somos seres distintos en cuanto pensamiento y sentimiento.
Solo queda ver de este tema, para poder darle un termino a esta idea, ciertas características como lo son su fortaleza (es decir, la fortaleza del conocimiento), su aspecto biológico en cuanto hereditario por cultura, su aspecto psicológico y sus consecuencias para nuestra mente.
El conocimiento connatural, en principio, tiene su origen en estas manifestaciones a las cuales llamamos Sentimientos, y aquí apelare al conocimiento y la idea general de lo que la mayoría de nosotros llamamos "Sentimiento", para no caer en un laberinto de términos. Es decir, estos conocimientos nacen de una intuición, aunque hay casos en los que no, luego son sensación, y luego son sentimiento. Al asimilarlos como sentimientos, lo que hacemos es transformarlos de manera inmediata en un pensamiento, una idea, es decir, racionalizar el sentimiento en si. Entonces, dicho conocimiento nace del ser, tiene su origen en el, y la producción desde el sentimiento es directa, es decir que no sufre de intermediarios externos. Antes de llegar a ser un pensamiento, o sea, de ser asimilado, el sentimiento es puro y se transmite mediante símbolos sensoriales. Una vez que es entendido, asimilado, y se lo razona, se le encuentra un motivo de ser y estar, etc, se convierte en un conocimiento mas del hombre, que ha sido modificado, pero esta vez con la diferencia de que se modifica a si mismo, para su adaptación, y esto no implica corrupción, pues cambia con su propia esencia. Es decir que al aparecer otra nueva sensación, seguida o no de una intuición, sucede cierta comparación entre ambas, y termina por definirse un solo conocimiento. Un ejemplo simple de ello, es el hecho de que no podamos decir que amamos y que odiamos a una misma persona.
Para darle una forma a esto, debemos primero exponer una diferencia clara entre el "sentimiento" y el "conocimiento del sentimiento". No puedo bajo ninguna circunstancia darle una definición estricta al sentimiento, ni es mi intención hacerlo tampoco, tan solo le daré un poco mas de claridad al asunto y resaltare su clara diferencia para con el conocimiento que le es posterior. El sentimiento es algo totalmente espontáneo, es connatural por ser precisamente parte del hombre en su función de interacción e irrupción en la naturaleza y la sociedad, es propio de el y de su naturaleza también propia. Es decir, que desde que comenzamos a existir, el sentimiento es parte de nosotros, así como la capacidad de percibirlo. El mismo, ansia la libertad, con cada hecho que se nos presenta, y busca hacerse presente y en ciertos casos, racionalizarse, comprenderse, y asimilarse. Es cuando se redescubre esto, el sentimiento, que comienza a existir el conocimiento del sentimiento. Lo percibimos, lo analizamos (siempre en el campo de las sensaciones), y luego lo entendemos y lo racionalizamos. Entonces pasa a ser no solo el sentimiento percibido, sino que una idea que ronda al sentimiento en si y que le da una forma, un tiempo y un lugar, y lo explica aunque sea mínimamente.
Una vez entendida dicha diferencia, podemos detectar, que el origen del conocimiento siempre es natural, pero con la clara distinción de las consecuencias de su modificación, y su aplicación. Uno es natural en cuanto se genera de la naturaleza y es descubierto o redescubierto por el ser vivo en su proceso de adaptación a esta misma naturaleza. El otro es natural en cuanto se genera de la propia naturaleza, es parte de ella, y también sus cambios se aplican a ella. También es redescubierto en su proceso de adaptación para con el entorno, especialmente en su adecuación para la sociedad en la que se ha insertado.
Daremos entonces, un pequeño paso hacia su aplicación, su uso. En primer lugar, el hecho de ser modificado y amoldado a cada ser, no implica necesariamente un progreso. El concepto evoluciona en cuanto conocimiento porque la mente en si progresa, pero esto solo se puede afirmar en cuanto a si mismo. Es decir, que no podemos afirmar que somos mas inteligentes de lo que fueron otros seres en otras épocas, puesto que para ello deberíamos haber convivido con ellos y en su ambiente. Por lo tanto, el conocimiento puede estar progresando positiva o negativamente. El hecho de que en la actualidad, nuestro conocimiento parezca ser mas amplio que en la antiguedad, por ejemplo acerca de la anatomía humana, no significa que ese conocimiento sea mas correcto, y ni aun podemos asegurar que sabemos mas, solo que sabemos mas con respecto al conocimiento dentro de nuestra misma cultura y tiempo. Es decir, que quien en la antiguedad recibió el conocimiento de una forma pura, pudo haber estado mas acertado que nosotros, que lo hemos ido transformando para adaptarlo a los limites de nuestro mundo. Por supuesto también puede darse el caso de que su evolución hasta ahora, si haya sido positiva, puesto que de ciertos conocimientos, se han manifestado otros, y de ellos se ha dicho que han sido descubiertos.
En cuanto a su uso, el conocimiento tiene dos usos básicos. El primero es la aplicación al entorno, es decir, al ser racionalizado y/o ajustado a uno mismo, lo que sucede es que le encontramos un modo y una razón de ser, siempre dentro de nuestros limites. Así, le hemos brindado un carácter de objeto, y una finalidad clara, es decir que podemos hacer uso del conocimiento, para lo que creamos que puede ser útil. El segundo uso básico, es la transmisión del conocimiento, su difusión. En este punto se me presenta cierta dificultad en el vocabulario, puesto que el afirmar que el conocimiento se "transfiere" me sugiere un traspaso del conocimiento puro, cuando realmente no es así, en primer lugar porque el conocimiento nunca es puro cuando es traspasado, y segundo porque la consecuencia de ese traspaso, es algo mínimamente distinto a lo que nos están intentan enseñar, nos llega la idea global, pero el comenzar a pensarla inmediatamente es comenzar a repensarla, a modificarla. Por ello es que hago uso de la palabra "trasmitir", porque creo que en si, esta palabra indica "comunicar", "difundir", hacer llegar cierto mensaje, que no tiene porque quedar en lo que transmito, sino que puede y debe sufrir una modificación, puesto que como ya hemos dicho, todos somos seres distintos en cuanto pensamiento y sentimiento.
Solo queda ver de este tema, para poder darle un termino a esta idea, ciertas características como lo son su fortaleza (es decir, la fortaleza del conocimiento), su aspecto biológico en cuanto hereditario por cultura, su aspecto psicológico y sus consecuencias para nuestra mente.
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